Buenos Aires, junio de 2025 – En un escenario internacional donde apenas un puñado de países logra cerrar sus cuentas fiscales con superávit, Argentina sorprendió en 2024 al registrar superávit primario por primera vez en más de una década, y se encamina a repetir e incluso mejorar ese desempeño en 2025.
Mientras potencias como Estados Unidos, Francia o Brasil mantienen déficits superiores al 5% del PBI, y solo algunas economías como Chipre, Portugal o Australia lograron números positivos, la Argentina emerge como caso atípico en la región por su viraje fiscal, aunque con fuertes costos sociales.
Cifras concretas
- 2023: el déficit primario fue de 2,8 % del PBI.
- 2024: el país cerró con un superávit primario de 1,8 %, impulsado por el ajuste fiscal, la eliminación de subsidios, la baja del gasto público y la recaudación vía impuestos como el PAIS.
- 2025 (proyectado): el Ministerio de Economía estima alcanzar un superávit primario del 2,9 % del PBI, el más alto desde 2008.
Esto posiciona a Argentina como uno de los pocos países de América Latina con superávit fiscal primario sostenido.
Voces del análisis económico
Daniel Artana (FIEL) – Economista Jefe
“Lo que logró el Gobierno en materia fiscal es muy significativo. El superávit es real, no contable, y se logró sin financiamiento monetario del BCRA. Es una señal muy fuerte para los mercados. El desafío será sostenerlo cuando se agoten los ingresos extraordinarios como el impuesto PAIS.”
Agustín Etchebarne (Libertad y Progreso)
“El superávit fiscal marca el cambio de régimen que necesitábamos. Se acabó la idea de gastar sin respaldo. Si el Gobierno mantiene el equilibrio, podrá bajar impuestos y liberar la economía. Lo clave ahora es reformar el sistema tributario y laboral.”
Argentina se convierte en un caso singular en el mapa global: un país históricamente deficitario, que logró superávit en tiempo récord, aun sin acceso pleno al crédito internacional.
En un mundo donde el equilibrio fiscal parece una excepción, la experiencia argentina será observada de cerca por sus resultados económicos y su sostenibilidad política


