Con el aval del BCRA, la fintech más poderosa de la región se alista para meterse de lleno en el negocio de los plásticos. Visa y Mastercard en la mira, beneficios al estilo Brasil y México, y una pregunta clave: ¿revolución financiera o nuevo dominio del ecosistema Mercado Libre?
Mercado Pago se prepara para dar un paso clave en su estrategia regional: lanzar su propia tarjeta de crédito en Argentina. El movimiento no es menor. Marca la entrada formal de la fintech —que ya lidera en pagos digitales, billeteras virtuales y cobros con QR— a un terreno históricamente dominado por bancos tradicionales y entidades emisoras. Pero esta vez, con una ventaja: una base de millones de usuarios, tecnología probada y, sobre todo, reputación ganada.
Aunque aún no es banco, ya no necesita serlo. Cuenta con la licencia del Banco Central para emitir tarjetas y otorgar crédito, y está cerrando acuerdos con Visa y Mastercard para llevar adelante su desembarco. Si repite lo hecho en Brasil y México —cuotas sin interés, reintegros para clientes Meli+ y promociones agresivas—, podría cambiar las reglas del juego.
Y el campo de juego está servido: sólo el 29% de los argentinos tiene tarjeta de crédito. La bancarización es baja, la confianza en los bancos, escasa. En ese contexto, Mercado Pago aparece como una alternativa natural, cercana, fácil de usar, y con una propuesta de valor concreta: más beneficios, menos burocracia.
Pero el desembarco también plantea interrogantes. ¿Qué rol jugará el resto del sistema financiero? ¿Qué impacto tendrá en las fintech más chicas? ¿Hasta dónde puede escalar la influencia de un actor que ya domina e-commerce, logística, medios de pago y ahora crédito?
Lo que parece claro es que el lanzamiento de esta tarjeta no es solo un nuevo producto: es un mensaje. Mercado Pago no quiere ser solo una billetera. Quiere ser el banco del futuro, sin ser un banco. Y está cada vez más cerca de lograrlo.


