Milei anuncia cierre de Vialidad Nacional para modernizar la infraestructura vial y ahorrar u$s 87,9 M anuales

El Gobierno de Javier Milei oficializó hoy el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), en un paso decidido hacia la modernización del Estado y la refundación de la gestión vial en Argentina. La medida se formalizará mañana por decreto, según confirmó el vocero presidencial Manuel Adorni.

Este anunciado cierre forma parte de una estrategia integral de reestructuración estatal que también incluye la disolución de organismos superpuestos como la Comisión Nacional del Tránsito y Seguridad Vial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En su lugar, se creará una nueva Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, con un rol claro en la planificación, fiscalización y concesión de corredores viales.

Según datos oficiales, la medida permitirá un ahorro fiscal estimado de 87,9 millones de dólares al año, producto de la eliminación de una estructura considerada sobredimensionada y costosa, que había duplicidades funcionales y excesiva burocracia. En concreto, de los más de 5.000 empleados de Vialidad Nacional, el 67 % cumplía tareas administrativas, frente al 33 % operativo.

La red nacional gestionada por la DNV había disminuido de 50.000 a 40.000 km, mientras las rutas provinciales crecían por encima de los 200.000 km. En este contexto, el Estado decidió concentrarse en las actividades esenciales de planificación y supervisión, dejando en manos de concesionarias privadas la ejecución operativa de mantenimiento, señalización y tareas viales – sectores que ya venían siendo tercerizados con buenos resultados.

Durante la presentación, Manuel Adorni remarcó: “La corrupción en la obra pública tiene su acta de defunción firmada”. Esta referencia remite a escándalos históricos asociados a la DNV, como la causa «Vialidad», donde fueron detectadas irregularidades durante la década pasada.

Además, se anunció la apertura de licitaciones para más de 9.120 km de rutas nacionales, poniéndolas a disposición del sector privado bajo un esquema de concesiones reguladas . El objetivo es instaurar un sistema ágil, transparente y orientado a resultados, con controles estrictos desde la nueva agencia estatal.

Por qué este cambio puede ser una mejora para todos

BeneficioDetalle
Eficiencia fiscalAhorro de casi u$s 88 M al año que se pueden reenfocar en obras prioritarias.
Gestión profesionalSeparación entre roles operativos (contratados) y funciones de control estatal.
Más transparenciaNuevo sistema de concesiones auditadas por agencia autónoma.
Agilidad y competitividadLas concesionarias privadas pueden responder en plazos más cortos y con tecnología avanzada.

Esta reforma impulsada por el Gobierno apunta a transformar el perfil de la gestión vial en Argentina, buscando destinar recursos públicos a tareas estratégicas y desplegar al sector privado en la ejecución con estándares modernos de eficiencia y control. El cierre de Vialidad Nacional no es solo una medida de austeridad, sino una apuesta por una infraestructura más rentable y transparente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *