La selección argentina volvió a la cancha este miércoles en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba y cerró su primer partido oficial tras la final del Mundial 2026 con una contundente victoria por 4-0 sobre Bolivia, en un amistoso correspondiente a la primera fecha FIFA posterior al torneo de Norteamérica.
Después de caer en la final del Mundial ante España, el equipo dirigido por Lionel Scaloni tenía el desafío de mostrar señales de renovación sin la presencia de Lionel Messi, quien se había despedido del público argentino el martes ante Benín en el Monumental.
En ese contexto, la Albiceleste salió a la cancha con una formación muy diferente a la del último partido mundialista, con la gran novedad de ver a Lautaro Martínez y Julián Álvarez compartiendo el ataque de arranque, algo que Scaloni venía probando en los entrenamientos pero que ahora se consolidaba como una opción real para este nuevo ciclo.


