Washington / Madrid – 21 de junio de 2025
Las tensiones dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) volvieron a escalar luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticara públicamente al gobierno de Pedro Sánchez por lo que considera una “contribución insuficiente” al gasto en defensa militar.
“La OTAN tendrá que lidiar con España, que siempre ha pagado muy poco”, lanzó Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, en referencia a la negativa de Madrid de aumentar su inversión militar al 5% del PBI, en línea con lo que Washington reclama a sus aliados.
El trasfondo: rearme occidental y presión sobre Europa
En el contexto de un rearme generalizado en Medio Oriente y Europa del Este, y con el conflicto entre Israel e Irán encendiendo alarmas globales, la Casa Blanca viene exigiendo mayores compromisos presupuestarios a los miembros europeos de la OTAN.
Trump, quien ha retomado su estrategia de “presión por resultados” dentro de la alianza atlántica, sostiene que “los socios que no cumplan con los estándares de inversión deben enfrentar consecuencias dentro de la organización”.
La postura española: límite del 2% y «responsabilidad fiscal»
Desde La Moncloa, el presidente Pedro Sánchez respondió con firmeza a los dichos del mandatario estadounidense. Reiteró que España no elevará su gasto más allá del 2% del PBI, cifra consensuada dentro de los acuerdos base de la OTAN, y que considera “suficiente y responsable”.
“La defensa de Europa no se basa sólo en números, sino en compromisos reales. España ha demostrado su lealtad con tropas, misiones y cooperación estratégica”, remarcaron fuentes del gobierno español.

¿Crisis en la OTAN?
El intercambio marca un nuevo capítulo en la fricción entre la visión unilateral de Trump sobre la seguridad internacional y los enfoques más multilateralistas de países europeos como Alemania, Francia o España.
Algunos analistas temen que este tipo de declaraciones tensen aún más la cohesión interna de la OTAN, justo cuando la organización enfrenta el mayor desafío geopolítico desde la Guerra Fría.
“Trump vuelve a utilizar la OTAN como eje de presión política. Ya lo hizo durante su primer mandato, y esta vez parece decidido a aplicar sanciones o retirar apoyos a quienes no aumenten su gasto”, opinó el politólogo británico Richard Gibbons, especialista en relaciones transatlánticas.
- Donald Trump exige que los miembros de la OTAN eleven el gasto en defensa al 5% del PBI.
- Pedro Sánchez rechaza ese pedido y mantiene el 2% como límite “fiscalmente responsable”.
- El tono del debate amenaza con debilitar la unidad de la alianza en un momento de alta tensión global.
La cumbre de líderes de la OTAN en Bruselas, prevista para julio, promete ser un escenario clave para definir si estas diferencias son parte del debate diplomático habitual o si, como temen algunos, estamos frente a un nuevo conflicto interno en la arquitectura de seguridad occidental.


