Franco Colapinto vivió una de las jornadas más frustrantes de su corta trayectoria en Fórmula 1. El piloto argentino de Alpine terminó 14° en el Gran Premio de Países Bajos, la misma posición desde la que largó, después de recibir dos sanciones de la Dirección de Carrera que lo dejaron sin posibilidades de sumar puntos. La primera, un drive-through que lo mandó al fondo de la parrilla cuando peleaba el top 10; la segunda, una penalización de 10 segundos sobre el final por no reducir la velocidad bajo bandera amarilla. Además, acumuló tres puntos de penalización en su superlicencia, lo que lo deja a solo ocho unidades de una posible suspensión de una carrera.
La primera sanción: el drive-through que cambió la carrera
El episodio comenzó en las primeras vueltas de la competencia. Colapinto había realizado una largada espectacular, escalando del 14° al 10° puesto en apenas una curva, superando a Bortoleto, Hülkenberg y Tsunoda. Pero el accidente de Max Verstappen, que chocó contra las barreras y provocó la salida del auto de seguridad y luego bandera roja, congeló las posiciones y dejó al argentino en la décima ubicación.
Cuando la carrera se reanudó, los comisarios investigaron una maniobra de Colapinto durante el período de bandera amarilla. Según el informe oficial de la FIA, el piloto argentino adelantó a Yuki Tsunoda en un sector con doble bandera amarilla, infringiendo el artículo B1.8.4a del Reglamento Deportivo de Fórmula 1. La sanción fue un drive-through, una de las penalizaciones más severas que se aplican en plena competencia, que obliga al piloto a atravesar la calle de boxes sin detenerse a velocidad controlada.
En Zandvoort, un circuito donde es casi imposible adelantar, un drive-through implica una pérdida de entre 25 y 35 segundos, lo que prácticamente elimina cualquier posibilidad de pelear por puntos. Colapinto, que hasta ese momento estaba en la décima posición, cayó al último lugar de la clasificación y tuvo que comenzar una remontada casi imposible.
La segunda sanción: 10 segundos por no reducir la velocidad
La frustración de Colapinto no terminó con el drive-through. Cerca del final de la carrera, los comisarios volvieron a sancionar al piloto argentino, esta vez con una penalización de 10 segundos por no reducir la velocidad de manera apreciable al pasar por una zona con bandera amarilla en la curva 3.
Según la resolución de los comisarios, el auto de Colapinto «pasó una bandera amarilla simple sin reducir de manera apreciable su velocidad», pese a que había recibido una advertencia visible en el tablero. Por esta infracción, el argentino recibió 10 segundos de penalización y un punto adicional en su superlicencia.
La suma de ambas sanciones dejó a Colapinto sin margen competitivo. Aunque logró escalar algunas posiciones en las últimas vueltas, terminó 14°, la misma posición desde la que había largado, desperdiciando una oportunidad real de sumar puntos en un circuito donde el rendimiento del Alpine no era el mejor.
Los puntos en la superlicencia: la sombra de la suspensión
Más allá del resultado en pista, las sanciones tienen una consecuencia adicional que preocupa al equipo Alpine y al propio Colapinto. El piloto argentino acumuló tres puntos de penalización en su superlicencia por lo ocurrido en Zandvoort: dos por la maniobra con Tsunoda y uno por el incidente relacionado con los pilotos de Williams.
De esta manera, Colapinto suma cuatro puntos de penalización en los últimos 12 meses, después de una sanción anterior recibida en Barcelona por no reducir la velocidad ante una bandera amarilla. El reglamento establece que, si un piloto alcanza las 12 unidades en un período de un año, debe cumplir una carrera de suspensión automática.
Con ocho puntos restantes antes de llegar al límite, Colapinto deberá extremar la precaución en las próximas carreras para evitar una suspensión que podría poner en riesgo su continuidad en la categoría. Monza, la próxima carrera del calendario, será un test clave para demostrar que puede competir sin incurrir en nuevas infracciones.
La polémica: ¿sanción justa o doble vara?
Las sanciones a Colapinto generaron una intensa polémica en el paddock y entre los aficionados. El propio piloto argentino se mostró crítico con las decisiones de la Dirección de Carrera y dijo por radio: «No hice nada», cuando le comunicaron la primera penalización.
El análisis de las imágenes del incidente con Tsunoda muestra una realidad compleja. Según varios especialistas, Tsunoda frenó bruscamente para esquivar los restos del choque de Verstappen, y Colapinto no tuvo otra opción que pasarlo para no chocarlo por detrás. En ese contexto, lo que los comisarios interpretaron como un adelantamiento bajo bandera amarilla podría haber sido simplemente una maniobra evasiva para evitar un accidente.
Además, la comparación con otros incidentes similares en el mismo fin de semana alimentó las críticas. El sábado, durante la clasificación, Max Verstappen y Lewis Hamilton fueron investigados por una maniobra parecida bajo bandera amarilla y no recibieron ninguna sanción. Esta disparidad de criterios llevó a varios analistas a hablar de «doble vara» por parte de la FIA.
La reacción de Alpine y Flavio Briatore
Desde el equipo Alpine, la reacción fue de decepción pero también de respaldo al piloto. Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo francés, fue directo al evaluar lo ocurrido: la penalización del drive-through prácticamente dejó fuera de competencia a Colapinto desde los primeros compases de la carrera.
Sin embargo, el equipo no emitió un comunicado oficial defendiendo al piloto ni cuestionando las decisiones de los comisarios, algo que sí había hecho en ocasiones anteriores con otros pilotos. Este silencio fue interpretado por algunos como una señal de que Alpine prefiere no confrontar con la FIA, aunque otros lo vieron como una falta de apoyo a un piloto que, según las imágenes, no habría cometido una infracción grave.
El impacto en el campeonato
Para Colapinto, las sanciones en Zandvoort tienen un impacto significativo en su posición en el campeonato. El piloto argentino había demostrado en carreras anteriores que podía pelear por puntos con un auto que no es de los más competitivos de la parrilla. Pero las penalizaciones recurrentes están lastrando su desempeño y poniendo en riesgo su credibilidad como piloto limpio y respetuoso del reglamento.
Con solo cuatro puntos en la superlicencia, Colapinto deberá ser extremadamente cuidadoso en las próximas carreras. Una nueva sanción podría acercarlo peligrosamente al límite de 12 puntos y desencadenar una suspensión que sería un golpe duro para su carrera en Fórmula 1.
Monza: la próxima oportunidad
La próxima carrera del calendario será en Monza, el templo de la velocidad italiano, donde Alpine espera tener un rendimiento más competitivo con las actualizaciones que introdujo en el auto. Para Colapinto, será una oportunidad de oro para demostrar que puede competir de limpio y sumar puntos sin incurrir en sanciones.
El piloto argentino reconoció tras la carrera que debe aprender de lo ocurrido en Zandvoort y ser más prudente en situaciones de bandera amarilla. «Fue todo raro», dijo por radio cuando le comunicaron la primera sanción, y esa frase resume la frustración de un piloto que sintió que la Justicia de Carrera no fue justa con él.
En Monza, Colapinto tendrá la chance de dejar atrás la polémica de Zandvoort y demostrar que merece estar en Fórmula 1. Pero la sombra de los puntos en la superlicencia y el riesgo de una suspensión estarán presentes en cada decisión que tome en pista.


