El Gobierno de Mendoza dispuso este miércoles un incremento salarial para todo el personal policial y de servicios penitenciarios, en el marco de las negociaciones paritarias y ante reclamos de mejoras en el sector de la seguridad.
La medida fue comunicada tras una serie de reuniones entre funcionarios provinciales y representantes de los trabajadores. El aumento estará vigente a partir de agosto y busca reconocer el esfuerzo de los agentes frente a la creciente demanda social y los desafíos que implica la seguridad pública en la provincia.
De acuerdo a fuentes oficiales, la suba alcanza a miles de efectivos activos, así como a personal pasivo del sistema policial y penitenciario. El Ejecutivo provincial destacó que el ajuste salarial forma parte de una política orientada a jerarquizar la labor de quienes están en la primera línea de respuesta ante emergencias, prevención del delito y resguardo de los derechos ciudadanos.
Asimismo, indicaron que el ajuste contempla tanto el básico como adicionales específicos, y será percibido en su totalidad con los salarios de fin de mes. La medida tomó relevancia ante la situación económica y los costos de vida, que habían llevado a diferentes sectores del personal uniformado a expresar su preocupación y la necesidad de un reconocimiento.
El anuncio fue bien recibido en filas policiales, aunque desde algunos gremios y sectores críticos sostienen que la mejora debería extenderse progresivamente durante los próximos meses para no quedar rezagada frente a la inflación. Mientras tanto, el Gobierno de Mendoza reafirmó su compromiso de diálogo y aseguró que seguirá monitoreando la evolución de la situación salarial y las demandas del sector.
Con esta decisión, la gestión provincial intenta enviar una señal de apoyo a la fuerza pública en un contexto de alta sensibilidad social, reforzando la prioridad que tiene la seguridad ciudadana en la agenda mendocina.


