Atentado contra Nadia Beller en Santa Cruz: la abogada fue baleada por sicarios disfrazados de repartidores

La abogada y activista política boliviana Nadia Beller fue víctima de un violento atentado armado la noche del lunes en las afueras de un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Dos hombres vestidos como repartidores de comida a domicilio se acercaron a ella y le dispararon en al menos tres oportunidades antes de huir del lugar en una motocicleta. La víctima fue trasladada de urgencia a una clínica privada, donde fue intervenida quirúrgicamente y permanece internada bajo estricta vigilancia médica.

El ataque

El hecho ocurrió alrededor de las 21.30 en la zona del Canal Isuto, cerca del quinto anillo de la capital cruceña. Según las primeras investigaciones, los atacantes llegaron hasta el lugar en una motocicleta, con cascos y uniformes que simulaban ser de una empresa de delivery. Uno de ellos se bajó, se acercó a Beller y le disparó a corta distancia.

Las imágenes de cámaras de seguridad, difundidas por medios locales, muestran el momento exacto del ataque: la mujer está sentada en una silla en el exterior del hotel cuando los dos sujetos se aproximan. Tras los disparos, los agresores huyen rápidamente y dejan a la víctima tendida en el suelo, mientras empleados y transeúntes corren a auxiliarla.

Estado de salud

Beller recibió tres impactos de bala: uno en el cuello, otro en el tórax y un tercero en el brazo derecho. Según informaron fuentes médicas y fiscales, ninguno de los proyectiles comprometió órganos vitales y la mujer se encuentra fuera de peligro tras la cirugía. Permanece consciente, orientada y bajo observación en terapia intensiva, con un diagnóstico reservado mientras continúa su recuperación.

La investigación y el detenido

La Fiscalía General del Estado abrió de inmediato una investigación por tentativa de feminicidio. En las primeras horas del martes, la policía detuvo en el aeropuerto de Santa Cruz a Fernando Cerimedo, un consultor político argentino, exasesor de campañas de Javier Milei y Jair Bolsonaro, quien había sido señalado por la propia víctima como su expareja y con quien habría tenido conflictos sentimentales recientes.

Cerimedo quedó formalmente imputado por tentativa de feminicidio y permanecerá bajo custodia mientras avancen las pesquisas. El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó que la orden de aprehensión se basó en elementos de prueba recabados en las primeras horas de la investigación, incluyendo testimonios y registros de cámaras de seguridad.

Perfil de la víctima

Nadia Shirley Beller Delgado, de 33 años, es una reconocida abogada y activista política vinculada al Movimiento al Socialismo (MAS). Fue excandidata a diputada y se había desempeñado como analista y comentarista en medios bolivianos. En los últimos meses, había ganado visibilidad por sus declaraciones públicas y por denuncias contra funcionarios del gobierno del presidente Rodrigo Paz.

Tras el atentado, la propia Beller declaró que había salido del hotel para pedir comida cuando fue atacada, y que simuló estar muerta para evitar que los agresores le dispararan nuevamente. También denunció antecedentes de violencia por parte de Cerimedo e insinuó que el ataque podría estar vinculado a su labor política y a posibles revelaciones sobre casos de corrupción y narcotráfico dentro del gobierno.

Repercusiones políticas

El caso generó una ola de condenas y exigencias de justicia por parte de autoridades nacionales y departamentales. El gobernador de Santa Cruz y otros funcionarios cuestionaron al gobierno central y reclamaron medidas concretas para frenar el aumento de crímenes por encargo en la región. Senadores y líderes políticos expresaron su solidaridad con la víctima y pidieron una investigación exhaustiva que determine si hubo motivaciones políticas detrás del ataque.

Mientras tanto, la policía mantiene abiertas varias hipótesis: desde un crimen pasional hasta un atentado vinculado a la actividad política y periodística de Beller. Las autoridades investigan si alguien facilitó información sobre el paradero de la abogada y si el modus operandi responde a un grupo organizado de sicarios.

El caso Beller se ha convertido en uno de los más resonantes de las últimas semanas en Bolivia y pone bajo lupa la seguridad en Santa Cruz, la protección a figuras públicas y los vínculos entre política, violencia y crimen organizado.

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