El Malbec domina el consumo en Mendoza: la cepa que resiste la caída del vino en Argentina

En un escenario marcado por la contracción del consumo interno y la reconfiguración de los hábitos de los argentinos, el Malbec se consolida como el vino más tomado en Mendoza y en todo el país. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), esta variedad representa el 54% de las ventas totales de vinos varietales en el mercado interno, con más de 1,26 millones de hectolitros comercializados en 2025, un crecimiento del 2,4% respecto al año anterior. En Mendoza, provincia que aporta más del 90% del vino comercializado en Argentina, la hegemonía del Malbec es aún más pronunciada, consolidándose como la opción preferida de los consumidores locales.

El dominio del Malbec

El Malbec no solo es la variedad más consumida, sino también la que mejor resistencia ha mostrado frente a la tendencia descendente del consumo de vino en Argentina. Mientras el consumo per cápita nacional cayó de 23,8 litros anuales en 2015 a 15,77 litros en 2025, el Malbec logró mantener e incluso incrementar su participación en el mercado. En 2025, la cepa mendocina por excelencia representó el 23,9% de la superficie total de vid plantada en el país, con más de 47.000 hectáreas cultivadas, y se posicionó como el líder indiscutido tanto en ventas internas como en exportaciones de vinos varietales.

Los expertos atribuyen este fenómeno a varios factores. Por un lado, el Malbec se ha convertido en un símbolo de identidad argentina en el mundo, lo que ha fortalecido su posición en el mercado local. Por otro, la versatilidad de la cepa, que permite producir vinos de diferentes gamas de precio, ha facilitado su acceso a distintos segmentos de consumidores. Desde etiquetas económicas en tetra brik hasta botellas premium de alta gama, el Malbec ofrece opciones para todos los bolsillos, algo clave en un contexto de deterioro de los ingresos reales.

El contexto del consumo en Mendoza

Mendoza, que concentra cerca del 91% del vino comercializado en el mercado interno, ha mostrado un comportamiento heterogéneo en los últimos años. En febrero de 2026, la provincia registró un crecimiento interanual del 5,2% en los despachos al mercado interno, acumulando un 8,6% en el primer bimestre del año. En junio de 2026, el consumo mendocino creció un 8,9%, superando el promedio nacional del 5,8%, según datos del INV.

Sin embargo, estos repuntos coyunturales no logran revertir la tendencia estructural de caída del consumo. El consumo per cápita en Mendoza, aunque superior al promedio nacional, también ha experimentado una contracción significativa en la última década. Los argentinos pasaron de tomar 91,8 litros por persona al año en 1970 a apenas 15 litros en la actualidad, el nivel más bajo de los últimos 60 años.

Formatos de consumo: botella vs. tetra brik

Otro fenómeno relevante en el mercado mendocino es el cambio en los formatos de consumo. Mientras históricamente la botella de vidrio dominaba las preferencias de los consumidores, en los últimos años el tetra brik ha ganado terreno como alternativa más accesible. En marzo de 2026, el 64,3% de los vinos despachados por Mendoza correspondió a botella, mientras que el 34,4% se comercializó en tetra brik. Las damajuanas, que en el pasado fueron el formato popular por excelencia, apenas representan el 1,2% del volumen, y otros formatos como lata o bag in box suman menos del 0,3%.

En Mendoza, el 62% de los despachos se realizó en botella y el 35,6% en tetra brik, confirmando que incluso en la provincia líder el consumo se desplaza hacia formatos más económicos. Los vinos genéricos, que representan el 73,4% del total, fueron los únicos que tuvieron un leve crecimiento en el primer bimestre de 2026, con un aumento del 0,6% en volumen vendido.

Las marcas más elegidas

En términos de marcas, Bodega Trivento se consolidó como la marca de vino argentino más vendida en el mundo por quinto año consecutivo, según el relevamiento de la consultora IWSR Drinks Market Analysis correspondiente a mayo de 2025. La bodega mendocina logró el primer puesto tanto en volumen como en valor, con varietales que inician con precios accesibles y se consiguen en todo el país.

Otras bodegas mendocinas de gran presencia en el mercado interno incluyen Catena Zapata, Luigi Bosca, Norton, Fincas Patagónicas y El Esteco, entre las más reconocidas. En el segmento de Malbec, etiquetas como Trivento Malbec, Catena Malbec, Alamos Malbec y Norton Malbec se encuentran entre las más elegidas por los consumidores.

Desafíos del sector

La vitivinicultura mendocina enfrenta múltiples desafíos en un contexto de caída del consumo interno, exportaciones que no repuntan y precios atrasados frente a los costos. Mendoza perdió más de 16.000 hectáreas de vid en la última década, y los productores sostienen que la rentabilidad del vino flaquea ante el avance de la inflación y el aumento de los costos de producción.

Los vinos blancos fueron los más afectados, con una baja del 20% en las ventas, mientras que los tintos varietales, liderados por el Malbec, lograron mantenerse relativamente estables. Los espumosos, por su parte, mostraron un repunte en el último trimestre, impulsados por el consumo festivo y las promociones de fin de año.

Perspectivas para 2026

A pesar de los desafíos, el sector vitivinícola mendocino encuentra algunos motivos de optimismo en 2026. El repunte del consumo en marzo consolidó un trimestre en crecimiento, con protagonismo de los espumosos y una leve recuperación de los varietales. Mendoza reafirmó su hegemonía en la industria nacional al originar el 90,6% del vino comercializado durante el primer trimestre del año.

Los expertos advierten, sin embargo, que será necesario implementar políticas de fomento al consumo interno, mejorar la competitividad del sector y diversificar los mercados de exportación para revertir la tendencia estructural de caída. El Malbec, como emblema de la vitivinicultura argentina, seguirá siendo el principal motor del consumo, pero su dominio no será suficiente para compensar los desafíos que enfrenta la industria en su conjunto.

Por ahora, los mendocinos continúan eligiendo el Malbec como su vino de cabecera, una cepa que se ha convertido en parte de la identidad provincial y que resiste, contra viento y marea, la caída general del consumo de vino en Argentina.

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